30 nov 2014

Nepal


Nepal, Dolpo
Caminé por tu tierra, por el surco que dejó la energía. Me adentré por tus senderos oscuros sin saber que me llevabas a los míos. Sin saberlo, me cobijaste en las sombras de los pliegues de la consciencia. Allí me hiciste recordar lo que siempre fui: insignificante y vulnerable. Me desgarraste de mil formas dándome luz y oscuridad, sol y noche, lluvia y aire. Creí peinar con los pies la historia de tus senderos sin saber que tú caminabas los míos. Me vacíe al contemplar tu belleza y poder, desgarrándome las entrañas de alegrías y tristeza, y así las engulliste en tu tierra, al lugar de donde venimos. Me abrazaste cada amanecer con los rayos de luz, me acunaste con la nana de los insectos y me acariciaste con cada brisa de las montañas. Gracias por recordarme Madre,que somos tus hijos de consciencia amados.

 

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