30 nov 2014

Déjate llevar

Nepal
Estando sentada, vi la vida pasar. Todo aquello que odiaba de mi, así como admiraba, se reflejo en todas las cosas sin poder hacer nada. Era una muñeca a merced del destino, una simple espectadora de los acontecimientos mas mundanos.
Fui escarabajo, hormiga e incluso águila que sobrevolaba la libertad de estar a tanta altura. Sentí como todo estaba conectado a todo a pesar de la distancia y el tiempo. Lloré y reí, y por instante en la fugacidad del tiempo, fui todo y nada. Me quedé en limbo de algo que no supe identificar, sabiendo que era donde tocaba estar.

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