17 dic 2014

Agua

Badalona


Una y otra vez, como el turbio sonido de un reloj,
me inunda la vieja tristeza en forma de agua.
La intento retener como un barco lucha con
una violenta tormenta que se aproxima sin más.
El barco es zarandeado e intenta permanecer
en las aguas del océano.
Una vez ha pasado, se dibuja un cielo
completamente diferente,
como si él también hubiera sufrido.
Se va desvistiendo poco a poco de nubes
hasta asomar una tímida sonrisa de luz 
entre sus moléculas para hacerla 
llegar, como regalo, hacia mis ojos.


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