Con la sencillez de tu presencia,
simplemente detrás de mi,
haces que esboce una sonrisa
en la sangre de mi cuerpo
por el inminente beso
que regalas a mi cuello.
Tu aroma me envuelve
en capa protectora.
El silencio se vuelve nuestra complice,
del momento
de entrelazar dos almas
en la coincidencia
de la telaraña de la vida.

Es más hermoso estar entrelazada en la telaraña que atrapada, sentir el calor protector de su beso en tu cuello que el frio acechador. Disfruta del silencio de su presencia.
ResponderEliminarEl guardián
Gracias.
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