Se
arraiga
la duda en tu existencia,
anidada en tu corazón formando raíces en el alma.
Cada paso que das te lleva al mismo sitio, al mismo lugar. El fluir se debate vivir o morir, por quien y para quien. Gran dilema pesa en la copa de este árbol y que larga espera el tardío de sus frutos.
Para el momento,
así cada paso te llevará un nuevo sitio, nuevo lugar.
Dislumbrarás el movimiento de las alas
del pájaro en libertad.

El batir de las alas genera libertad, pero puede hacer caer las ramas resecas del árbol sobre sus protagonistas. Para quien o quienes sean los frutos depende de la capacidad de tu alma.
ResponderEliminarEl guardián