19 sept 2015

Lo último que perdemos

Carcassonne
La sombra de un gran muro se cierne en el camino hacia la vida.
Muros que se construyen para proteger la divinidad que pertenece a la humanidad
Fragilidades hechas hielos en
un mar de algodón de azúcar.

¡Reflejo de la divinidad de cada ser!
 Nos dieron el mayor don escondido en algo que creemos que nos va a romper. 
Vísteme de vulnerabilidad de plata y oro, de seda y lana. 
Vísteme de sentimientos llenos de conexión.
Al cerrar los ojos, descubro que el gran muro existe porque yo lo creé así.

Creo un bello rosetón que hace brillar la divinidad, 
reflejo de nuestra humanidad. 
Construyo una gran puerta,
senzilla y sin cerradura.
¡Bendición de tener un gran muro!
Al cerrar los ojos, descubro
una preciosa iglésia.

Y sin darme cuenta, 
me convertí en Sacerdotisa.

2 comentarios:

  1. Deja pasar la luz tamizada en multitud de colores, tiene la fuerza de pasar a través del muro en forma de sentimientos para sincronizar contigo, acompáñala hacia la puerta, ábrela y permítele que continúe su camino al lado de la Sacerdotisa..

    El guardian

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  2. Que palabras tan bonitas, gracias!

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